Las lecciones del golpe

HONDURAS-COUP-UNRESTEl golpe de Estado en Honduras nos pone al descubierto algunas cosas interesantes.

Primero. El ejército sigue siendo un actor político de mucho peso. En una democracia restringida con la hondureña o la guatemalteca, el ejército es el actor que resguarda el poder y mantiene vigilada la democracia para asegurar que nadie se salga de los límites que se han trazado. Y sigue siendo un actor fundamental porque sus mandos mantienen una mentalidad conservadora y contrainsurgente. La derecha lo sabe y lo utiliza pues constituye su principal aliado para mantener el status quo y juega esa carta en función de sus propios intereses cuando más le conviene. Vean por ejemplo los artículos de Minondo en El Periódico o de Zapeta en SigloXXI para darse cuenta de esto.

Segundo. Lo legal como justificación. Dicen los golpista hondureños y lo repiten los golpistas guatemaltecos que la acción que expulso del poder y del país a Zelaya fue legal. (Ver los artículos de Parrellada en Siglo XXI o de J Ligorría en el Periódico) para darse cuenta la similitud de argumentos. En ambos casos, justifican la acción por “legal”, aún cuando el último lo condenan solamente por la forma. En todo caso la justicia y lo legal se mezcla de manera burda y manipuladora para justificar cualquier tropelía. El caso Rosemberg es un buen ejemplo, y ahora la discusión “legal y constitucional” de la ley de postulación, pues a pesar de toda esa discusión, el fondo del asunto sigue quedando intacto. El entramado legal es el sustento del régimen político, y el mejor respaldo que la derecha tiene para mantener sus privilegios y el status quo. Por ello la insistencia de la reforma constitucional del grupo Proreforma y la UFM. Por ello, el golpe militar recurre a la justificación legal, aun cuando las leyes se retuerzan al máximo y solo sirven para justificar lo ilegal.

Tercero. La falta de articulación y peso político de los movimientos sociales, sectores políticos democráticos y partidos de izquierda es latente y con una situación extrema las cosas se reafirman de forma más patente. Las divisiones internas, la falta de liderazgo, el excesivo protagonismo, el sectarismo, en fin una serie de males que no permiten emprender acciones coordinadas en defensa de asuntos vitales. La derecha por su parte se articula en función de sus intereses y tiene fuerza, medios y recursos, lo que le ha permitido adaptarse a las circunstancias sin perder uno solo de sus privilegios. La movilización de los jóvenes, la marea blanca y otras expresiones de derecha, con tintes neo-fascistas, ocurren en Guatemala y ocurren en Honduras con idénticas características. Le han sacado provecho a la revolución twitter

Cuarto. La derecha sigue manejando la agenda mediática. A la manipulación noticiosa no hay respuesta contundente. La justificación de que los canales de comunicación están dominados por dichos sectores es relativo, si no se construyen nuevos canales para difundir un mensaje diferente al pensamiento hegemónico, las cosas seguirán igual, pero el caso tal vez no es ese, sino que, en el peor escenario, no se tiene articulado un mensaje alternativo, el mensaje es reactivo nunca propositivo.

Estamos en una batalla de ideas, y las ideas hay de difundirlas, ponerlas en práctica con la praxis y construir nuevas ideas que reflejen una conciencia más desarrollada en función de nuestra propia realidad. El enfrentamiento puede pasar a otro terreno y también hay que tenerlo presente.

Te gusta? compártelo

Tags: , ,
Posted under: Democracia, Politica

Leave a Reply

Please leave these two fields as-is:

Protected by Invisible Defender. Showed 403 to 1,219 bad guys.