La economía guatemalteca vinculada a Estados Unidos
El desarrollo de la economía guatemalteca está estrechamente vinculado política y económicamente con Estados Unidos. Dicha relación es histórica y se ha configurado dentro del esquema de dependencia económica que estratégicamente ese país –Estados Unidos- ha trazado como mecanismo hegemónico de dominación. En lo económico- comercial, la Iniciativa de la Cuenca del Caribe fue la antesala de lo que hoy conocemos como Tratado de Libre Comercio, que ha derivado en un vínculo más estrecho de nuestra dinámica exportadora, que es la variable fundamental del modelo económico adoptado bajo el paraguas del liberalismo ortodoxo, que impulsaron las instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en la década de los ochenta y noventa, en nuestro país a través de los programas de ajuste estructural.
Esa vinculación entre ambas economías, provoca que los efectos de la crisis global que el sistema capitalista sufre, especialmente en el centro hegemónico del mismo -los Estados Unidos-, se manifiesten en Guatemala y provoquen que las exportaciones -variable fundamental de la apertura comercial guatemalteca- se vean seriamente afectadas por la contracción del consumo en su principal mercado y por las medidas proteccionistas que se implanten para reanimar el aparato productivo interno, afectado por la crisis. Si a esto le sumamos el creciente número de migrantes deportados de Estados Unidos y los guatemaltecos que sin empleo fijo en ese país dejan de enviar remesas a Guatemala, la situación empeora, tomando en cuenta que son dos variables fundamentales para el sustento del crecimiento económico del país.
A este respecto, un estudio econométrico de Gustavo Calderón y Juan José Méndez del departamento de Investigaciones Económicas del Banco de Guatemala, titulado “Relación del ciclo de crecimiento de los Estados Unidos de América con el ciclo de crecimiento económico de Guatemala”, llega a la siguiente conclusión:
Existe evidencia suficiente para confirmar que cambios en el crecimiento de los Estados Unidos provocan cambios en el crecimiento de la economía guatemalteca y que los mismos se realizan contemporáneamente y continúan en los subsiguientes períodos, alcanzado en éstas, correlaciones más altas que en el período en que se dio el choque. En este sentido, la evidencia analizada respalda la hipótesis de que la reciente desaceleración del crecimiento de la economía de Estados Unidos guarda estrecha correlación con la desaceleración observada en la economía guatemalteca para las diferentes muestras realizadas. Los resultados obtenidos evidencian que los vínculos comerciales de Guatemala con Estados Unidos de América tienen la característica de ser procíclicos, es decir, que siguen el comportamiento, ante cualquier variabilidad de la fluctuación cíclica de la economía estadounidense.
En otras palabras, nuestra economía muestra una vinculación histórica con el comportamiento económico de los Estados Unidos. Tomando en cuenta el peso específico que tienen las exportaciones a Estados Unidos en la conformación del Producto Interno Bruto nacional, el estudio dice que ante un cambio en el ciclo de Estados Unidos, los efectos sobre las exportaciones de Guatemala se harán mayores en los años inmediatos, con el consecuente impacto en el PIB del país. Esto se ve respaldado por los resultados publicados en el último informe dado a conocer por el Banco de Guatemala, en donde dice que se estima que el comercio tendrá una caída de 1.3%, proyección que contrasta con la estimación que realizó a finales de 2008, en la cual se tenía previsto que ese sector crecería 3.2%. En realidad, la caída en la tasa de exportación sería del 4.5% en un año, cuando la recesión iniciaba.
En otras palabras, se reconoce que la crisis global afectará al país de manera irremediable y que el decrecimiento del producto tendrá una explicación, fundamentalmente en el comportamiento cíclico de la economía estadounidense, por lo tanto, para evitar un contagio más profundo, se recomienda la misma dosis que nos ha llevado por el camino del subdesarrollo, a decir, incrementar los flujos de inversión, ahora vía endeudamiento con las instituciones financieras internacionales que han implementado los programas de ajuste estructural y que son corresponsables del estado en que nos encontramos. Es una receta para seguir implementando las mismas políticas que no han dado resultado a lo largo de los últimos 40 años.
Tags: Crisis, TLC
Posted under: Economía, internacional
July 23rd, 2009 by Mario Rodriguez 





