Washington contra ataca
Después de la desastrosa gestión de George W Bush al frente de la diplomacia estadounidense, Barak Obama quiere retomar la iniciativa y le apuesta a lo que mejor sabe hacer ese país, fortalecer su presencia militar en el mundo, asignando nuevos roles a su diplomacia. En otras palabras “puño de hierro en guante de seda”. Veamos esa reconfiguración: Pregona salir de Irak, pero se queda hasta más allá de lo previsto sin estar en el centro del conflicto, ampliando su presencia militar con nuevas bases militares. Propone una salida en Afganistán involucrando a la comunidad internacional en ello y de paso logra mantener su base militar en Kirguizistán, el suministro militar por medio de Rusia y un mayor compromiso de Pakistan. En América latina incrementa y renueva su presencia a través de Colombia, reestructurando la lucha anti drogas y poniendo a flote su poderío naval. En Centroamérica, activa en el terreno diplomático de manera astuta en Honduras, ejerciendo a través de Oscar Arias el guión perfecto a sus intereses, que incluye la capitulación de Zelaya, el triunfo de los golpistas –aun cuando estos restituyan a Zelaya- y le quita toda iniciativa y presencia a la iniciativa bolivariana en la región, enviando un aviso serio a los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Nicaragua sobre los límites de su propio accionar.
Con Rusia habla de desarme, mientras instala su controvertido proyecto de defensa en Europa del Este, y de paso se asocia con Ucrania y Georgia en temas militares, propiciando la ampliación de la OTAN hasta las mismas fronteras rusas. Llama a un desarme total en el medio oriente, pero mantiene invariable el apoyo a la política israelí en la zona y por medio del vicepresidente Biden le da luz verde a Israel para que ataque a Irán. Se enfrenta a Corea del Norte ampliando la capacidad militar de Corea del Sur, propiciando el rearme de Japón y creando un frente común contra ese país y de paso instiga el problema étnico de China, que mete en apuros a la potencia emergente. Promueve una alianza estratégica con India, abriendo un nuevo frente, el cual afecta directamente los intereses chinos y genera una implicación militar en contra de los talibanes por parte de los sectores duros en Pakistán, dos potencias nucleares enfrentadas. Reitera su presencia en África a través de la cooperación y su nuevo centro de comando estratégico, reconociendo la importancia de ese olvidado continente en cuanto a sus recursos naturales. Está claro, con Obama llego el contra ataqued de Estados Unidos, a pesar de la crisis. No es la nueva guerra fría, son simplemente los intentos del imperio por mantener su supremacía en el mundo a través de su poderío militar. Que a nadie le quede duda, el gobierno de Obama es diferente al de Bush, que significa eso, aún está por verse.
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July 24th, 2009 by Mario Rodriguez 





