El Acuerdo de Asociación, la biodiversidad y el hambre
Mesoamérica es un territorio megadiverso. Tiene una extensión pequeña correspondiente solamente al 0.51% de la superficie del total de tierras emergidas del mundo, pero en está proporción tan reducida se encuentra alrededor del 8% de la biodiversidad del Planeta. ¿Se imaginan eso? Eso incluye 30 millones de hectáreas de bosques, uno de los sitios con mayor diversidad faunística y florística a nivel mundial, más de 20 zonas de vida y 33 ecoregiones. Además de ello, es una región considerada como centro de origen de numerosas variedades de cultivos agrícolas como el maíz, suplemento vital para nuestra dieta alimenticia, así como el ayote, chile, tomate, cacao, algodón, etc. Aunado a esto, posee una enorme riqueza étnica y cultural, con la presencia de más de 50 etnias indígenas, las cuales se ubican en la mayoría del bosque tropical de la región, siendo sus principales custodios.
Esta riqueza natural se ve amenazada principalmente por la expansión de los monocultivos, orientados principalmente para la producción de agrocombustibles. Debido al auge que ha tenido este tipo de combustibles ante el constante incremento de precios del petróleo, la expansión de plantaciones de caña de azúcar y palma africana, para el caso de Guatemala, con el objetivo de incrementar la producción de biodiésel y etanol, tendrá sus consecuencias directas en nuestra biodiversidad.
¿Qué tiene que ver esto con el ADA?.
Los productores locales, en alianza con empresas transnacionales ven en el establecimiento del acuerdo de asociación, un mecanismo para ingresar al mercado europeo, atendiendo a la directiva que obliga a todos los países miembros a cumplir en el año 2020 el llamado “Triple objetivo veinte”, que consiste en una mezcla de combustible proveniente de fuentes renovables. Países como Guatemala están extendiendo su frontera agrícola a costa de la biodiversidad de sus bosques. La Unión Europea ve, en este tipo de acuerdos comerciales, un mecanismo para tener acceso a recursos biodiversos de la zona, para reconvertir sus economías en función de generar una oferta de combustibles “verdes” para cumplir con la demanda interna, y países como Suecia, Alemania y España incentivan está práctica para convertir al país en un abastecedor de materias primas, en este caso agrocombustibles, que consolidaría en función del ADA. Obviamente, esto tendría efectos negativos, tanto para la biodiversidad de la zona, como para la seguridad alimentaria de la gente, en particular ahora que la población está padeciendo de hambre y desnutrición crónica, por la extensión del modelo económico y la falta de tierra para generar los medios de vida necesarios.
Tags: Acuerdo de Asociacion, Agrocombustible
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September 10th, 2009 by Mario Rodriguez 





