El ADA va, ¿a dónde?
Una invitación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala anuncia el reinició del proceso de negociación del Acuerdo de Asociación. Para tal acontecimiento, el Secretario de Estado para Ibero América, Juan Pablo De Laiglesia dará una conferencia sobre este asunto en la sede del Ministerio, primera escala de su viaje a la región.
Esto coincide con el viaje que el presidente Colom realizará a Managua Nicaragua está semana para entrevistarse con su par Daniel Ortega. En dicha reunión el tema central fue la evaluación de la situación actual del proceso de integración centroamericana con vista a resolver el impasse que dejo el Golpe de Estado en Honduras. Los dos gobiernos no han reconocido de forma oficial a Lobo y se busca la salida para reanudar el proceso de negociación con Honduras y Panamá incluidos. España presiona en ese sentido y pone el ejemplo, ordenando a su embajador el regreso a Tegucigalpa, un gesto de reconocimiento implícito a los resultados del golpe.
España se esfuerza para concluir este acuerdo al frente de la Unión Europea. Tiene razones de peso para ello. Su economía se hunde. Su deuda representa el 55% del producto interno y hoy sus problemas estructurales son una seria amenaza para el resto de países de la Unión Europea, que públicamente se muestran ya preocupados. Ahora mismo dicho país encabeza la lista de países con el mayor número de parados en Europa y es el único que no ha salido oficialmente de la recesión.
Ante esto, uno piensa que los dirigentes españoles ven en los Acuerdos de Asociación con América Latina su tabla de salvación. El mayor empeño de la diplomacia española en los últimos años ha sido impulsar dichos acuerdos, asumiendo el papel de interlocutor principal entre la Unión Europea y América latina. Todo eso ha sido producto de un trabajo constante de la diplomacia española, combinado con la cooperación al desarrollo, a cuya cabeza ha estado la mismísima Fernández de la Vega.
El Acuerdo de Asociación les abre las puertas en una región en donde han tenido siempre una presencia importante. De hecho, sus principales empresas transnacionales han hecho su agosto en la región, y son las únicas ganancias de importancia que pueden mostrar en su desempeño global. Por eso, el ADA tiene un significado especial para España. En principio les resguarda sus inversiones – que vista la coyuntura mundial, no es poca cosa-, les propicia una apertura comercial a la medida de sus necesidades y de paso les brinda la oportunidad para renovar su base productiva exportadora, ahora mismo la menos competitiva de la zona euro.
Todo ello, explica en parte la generosidad de la cooperación española en la zona. Y como no podría ser de otra manera, el anuncio oficial del relanzamiento del proceso negociador recae sobre el Secretario De Laiglesia. Para que no digan después que dando y dando, con el mazo quitando. Y sin embargo, uno siempre se pregunta ¿y eso a donde nos lleva a nosotros los centroamericanos?.