Navidad de consumo
Las carencias que las personas tienen no necesitan ser coherentes con las aspiraciones que proyectan. Más en estas fechas. Por eso, las necesidades y los gustos para satisfacerlas, abren una intencionalidad frustrante entre la libertad de poder satisfacerlas y la presión ejercida por el medio y ampliada por la publicidad para lograr dicho objetivo sin tomar en cuanta la carencia de medios para lograrlo.
Hoy es necesario preguntarse si el consumo es parte del espíritu navideño, o es la navidad la fiesta del consumo la que celebramos.
¿Y cuál es la libertad que aspiramos, con está clase de consumo?.
Las necesidades y los gustos que cada quién tiene abre la intencionalidad hacia la libertad que cada quién ejerce. Pero las carencias tienden a crecer precisamente incrementadas por la persuasión que la publicidad genera al asociar las fechas con las necesidades creadas y esconder las necesidades urgentes. En tal sentido, la pobreza y la falta de satisfactores para necesidades primarias no debe ser una excepción para consumir, incluso si se carece de medios para el consumo.
En otras palabras, el consumo que alienta la tradición, desalienta la imaginación y produce impotencia y desgano. Por que la comprensión que tenemos de nuestra acción, el saber como funcionan los engranajes del sistema, no para dejar de consumir, si para entender y valorar la libertad para elegir entre lo que necesitamos y lo que queremos y podemos obtener, es fundamental para explorar el cambio.
Esa posibilidad de cambio, radica fundamentalmente en saber que el espacio público nos satisface algunas necesidades, y el espacio privado nos crea muchos desequilibrios.
Sería ingenuo pensar en un mundo mejor, si no atendemos las aspiraciones generacionales, provengan de donde provengan. Más si creemos en un mundo mejor, pero no tenemos ni idea de cómo se construye.
Tags: Conumismo, Navidad, Necesidades
Posted under: Economía
December 22nd, 2011 by Mario Rodriguez 





