by

Cada quién por su lado

Es triste y doloroso ver a la izquierda local desunida. Un ejercicio que se viene practicando desde mucho tiempo y que cada vez se hace mejor. No viene al caso reflexionar sobre esa manía de las descalificaciones y la pureza ideológica, muy propia de esta corriente política, más bien, pretendemos subrayar que, de nuevo, frente a una coyuntura tan favorable, cada quien va por su lado, sin liderazgo, sin programa, sin nada, desprovistos de todo.   

Claro que en estas elecciones también la derecha va desunida, pero la derecha es optimista y la izquierda conformita. Teniendo posibilidades para tener todo, se conforma con poco. Y cada quién puede aspirar a más, pero en solitario, puede que no obtenga nada. La confusión en general, pero dados los acontecimientos, situarse del lado correcto de la historia bastaría para derrotar al pacto de corruptos y a la derecha más reaccionaria y corrupta del país.

La articulación social y las confluencias necesarias para lograr una cuota de poder importante no llegan, cada quién acciona desde sus propias debilidades y lo que es peor, desde sus propios intereses, en referencia a sus dirigentes. Eso en ninguna parte del mundo genera sinergias importantes. La suma de las partes, es más interesante que saber los colores en que está compuesto el arco iris de la izquierda política. La lucha en contra de la corrupción no produce la revolución, pero si ayuda a cambiar el sistema político.

Facebook Comentarios
Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.