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Crónica #2

cronicaMedia mañana. El tráfico es insignificante hasta que llegó a un centro de votación.

Cada quién se estaciona como puede, pero espacio hay suficiente, me dice uno de los señores que cuidan los carros en las afueras.

Sin novedad, dice el parte policial. Aburrido me dice un fiscal. En la mañana estuvo lento, se queja una vendedora. Cada quién tiene un punto de vista distinto, dependiendo del lente que observa el proceso.

Una familia después de votar se muestra satisfecha. A mi suegro, dice la señora le toco en la zona 1, de ahí venimos. A mí y a mis hijos aquí. Falta mi esposo.

La familia se muestra dividida. Son siete votos, y solo dos votaron por el mismo candidato para presidente. Para diputados cada quién pensó distinto. En realidad no hay por quién votar dice la chica más pequeña de la familia, que siendo su primera vez, se siente contenta y confundida por la experiencia.

El voto cruzado es bueno, explica el padre, para justificar la falta de acuerdo entre todos. Aquí hay de todo, dice la señora. Y eso se reflejará en el recuento, me asevera el suegro.

Otro más me enseña el dedo, pero no lleva la tinta, sospecho que tiene otro significado.

Con estos antecedentes es bueno pensar que las sorpresas de la noche y madrugada serán agradables. Siempre y cuando no se vaya la luz.

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