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Del error al fraude, hay un trecho.

Las elecciones se han convertido en el último eslabón de un proceso degenerativo de la institucionalidad democrática guatemalteca. Dicha crisis permite ver con claridad el retroceso que vive el país y los puntos de no retorno que se han producido en apenas tres años de gestión de Morales en la presidencia.

Desde el propio poder ejecutivo se gestiona la impunidad y se busca la reestructuración del sistema de cooptación del Estado que tantos beneficios personales ha dado a la élite política, económica y militar de este país.

Dicha ofensiva es conducida por el propio presidente y para ello ha contado con la dirección del alto mando militar, la cooperación de la cúpula del sector privado y la diversidad de partidos políticos cuyos principales líderes han sido imputados por diversos delitos y estos se han convertido en los ejecutores y socios del plan. Es una alianza de conveniencia y convivencia.

La derecha más corrupta, golpista y criminal está frotándose las manos con la crisis electoral y ve como desde la propia gestión gubernamental y política del estado se incendia y destruye lo que queda de la precaria institucionalidad del país.

Los empresarios, como siempre oportunistas, quieren dar la solución a la crisis. Los políticos corruptos que por su idoneidad no debieron participar, son los más interesados en crear caos. Ambos sectores ven una oportunidad en la crisis para el reacomodo del poder.

La ruptura del sistema electoral, con la complicidad torpe de los magistrados del TSE, es un retroceso para el país. Significa un control del poder hegemónico por parte de la ultra derecha neoliberal, corrupta y anti democrática, que abre la puerta para la regeneración de un narco estado al servicio del crimen organizado.

Las negociaciones para encontrar una salida a tanto despropósito se extenderán a lo largo de estos días, mezcladas con nuevas asignaciones de cargos, nuevo reparto del poder y protestas, que en conjunto dará la sensación de caos e inestabilidad.

Pero nada de eso desestabiliza al gobierno. Al contrario, es desde el mismo poder que se busca afianzar por esa vía el régimen de impunidad que otorga el cuestionamiento a la propia institucionalidad del país.

En río revuelto, ganancia de corruptos.  

Información adicional: Fiscales del MP ha intervenido la dirección de informática del TSE por un supuesto dolo administrativo que se ha generado en el conteo de los resultados de las elecciones generales.

La fiscalía no tiene autoridad para el conteo de los votos, solo interviene de oficio para determinar si pudo haber delito en la digitación de las actas. La fiscal general menciona que este proceso no debe entorpecer el conteo administrativo en curso.

Fotografía: Agencia de noticias Prensa Latina

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