by

El drama humano de la migración

La situación electoral ha eclipsado el drama migratorio de los últimos días. Estamos a las puertas de una crisis de consecuencias insospechadas, mientras los problemas sociales y políticos se acumulan sin visos de una solución a corto plazo, ya que contamos con gobernantes más preocupados por buscar el salvoconducto de la impunidad que por solucionar los problemas de los ciudadanos. Nos ganó la corrupción y el costo humano es ya, muy elevado.

Oscar y su hija Valeria encarna el dolor y la indignación de toda la sociedad. Buscaron una vida mejor, en otro país, pues el propio se lo negó. En el país existen miles de Oscar y Valeria que cada día emprenden un camino incierto, lleno de peligros, con la esperanza de una vida mejor, pues en este país la opción de tener una vida digna sigue siendo una quimera.

La politización del drama humano empeora las cosas para los migrantes. El presidente de Estados Unidos, D. Trump, utiliza el tema como estrategia para lograr su reelección. Su postura, reflejada en sus métodos y acciones, han provocado más muertes y peligros para las familias migrantes.

Los presidentes del triángulo norte, especialmente Guatemala y Honduras, se aprovechan de dicha situación para obtener concesiones y apoyos de Estados Unidos y adoptan una política de desprotección de los derechos humanos de los migrantes y endurecen sus medidas para agradar servilmente a Trump.

La última ocurrencia del gobierno de Morales es convertir a Guatemala como el tercer país seguro. Esto significa que una persona puede solicitar asilo en Estados Unidos, pero permaneciendo en territorio guatemalteco. Pero el país no reune las condiciones mínimas para proporcionar y garantizar los derechos elementales de los migrantes.

El desinterés de las autoridades guatemaltecas y el uso perverso que le dan al tema en función de sus propios intereses complica más la situación de las personas que deciden migrar sin importar los riesgos que eso conlleva. La actuación de la cancillería en los últimos años, no solo es vergonzosa, en algunos casos es también criminal.  

No debería ser difícil comprender por qué las personas deciden migrar a pesar de las consecuencias adversas y peligrosas que van encontrando en su camino y el futuro para sus familias. Esa gente, en su desesperación, prefieren enfrentar la muerte, pero tener una esperanza de una vida mejor, que quedarse aquí, sin esperanza y con una muerte anunciada y triste.

Ilustración tomada del ElFaro.net

Facebook Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.