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Game over

Zury Ríos no puede participar en las elecciones. La normativa es clara y su impedimento legal, también es moral, por el daño que su padre le hizo al país. Eso fue lo que ratificó la Corte de Constitucionalidad. El desenlace era previsible. Por mucho que sus partidarios digan lo contrario.  

Antes, a Edwin Escobar le revocaron el amparo y pusieron en duda su participación. El candidato oficial enfrenta una solicitud de ante juicio, acusado por un caso penal. Y en pocos días, la CC deberá decidir sobre la candidatura de Thelma Aldana.

Este proceso es el más judicializado de la historia del país, cuestión difícil de superar para ciertos candidatos. La interpretación de la ley electoral, penal y administrativa se entremezcla con intereses políticos, generando más incertidumbre que certeza.  

El actual tribunal electoral ha sido muy displicente a la hora de gestionar la idoneidad de los candidatos y se hace de la vista gorda con los tránsfugas.

Cada semana se destapa un nuevo caso penal contra candidatos inscritos y queda en evidencia la complicidad del tribunal con el sistema cooptado del estado corrupto. En palabras suaves, es un tribunal poco transparente que genera mucha incertidumbre.

Se ha dicho hasta la saciedad, pero es bueno repetirlo, estás son unas elecciones atípicas en donde los órganos de dirección electoral no están a la altura de las circunstancias. Y lo que hay que tener en cuenta es lo mucho que se juega en estas elecciones.

El proceso electoral tiene semejante a una carrera ciclística. Hay un grupo que comanda las encuestas y un pelotón de perseguidores. Pero una caída puede provocar un cambio en las posiciones. El tramo por transitar es largo y resultará penoso para algunos. Ganará quién soporte el vendaval.

En estas circunstancias nada esta definido aún. Sandra Torres se dio cuenta tarde que utilizando las cortes ha generado más rechazo a su ya de por si cuestionada candidatura.

Zury Ríos se justificó promoviendo la resistencia, pero es innegable que no tiene el respaldo que ella pensó contar. A pesar de su llamado, no hubo martes negro.

Las víctimas y sobrevivientes del genocidio causado por su padre y la gente decente de este país aplauden la resolución.

Con todo en contra, la candidata de Valor se dispone a escenificar su retirada triunfal, apelando a una corte internacional de derechos humanos, como colofón, cuando su padre fue contrario a estos instrumentos por ser parte del complot comunista que dijo combatir.

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