La economía digital

Por Mario Rodríguez Acosta

Dejó de existir el hacker de garaje y quizás nunca existió y solo fue un invento de Bill Gates para eliminar el verdadero origen de su éxito. Ahora la digitalización de la sociedad refuerza la idea de que atrás de todo hay corporaciones que están ganando mucho dinero y poder.

La tecnología de la información y el manejo de datos está esparciéndose por todo el mundo y ha ocupado con paso arrollador todos los ámbitos de la vida social y la economía así lo muestran los datos.

Por ejemplo, en Estados Unidos se registran más de 3 millones de envíos diarios y 150 millones de ventas por semana, todo por la vía digital. A esto ha contribuido la pandemia del Covid-19.

El confinamiento ha provocado que, en Europa, se pase a tener un 90% de acceso a internet y las ventas en línea ya significan el 60% del total de transacciones.

Has Küng escribió hace poco un ensayo que llamó una economía decente en la era de la globalización y ahí pone el énfasis a la integridad de las personas y la praxis que deben asumir las empresas.

Quizás suena utópico, pero al final la nueva era necesita con urgencia nuevas razones para mantener la dominación.

La era digital no solo está vinculada al consumo, sino también al trabajo. A la creación misma de la reproducción humana.

Por eso, la inteligencia artificial poco a poco sustituye la critica racional y desarrolla una lógica conductual que le da sustento a lo que hacemos o dejamos de hacer.

Las grandes corporaciones se han dado cuenta que lo de hoy no es ganar dinero, solamente. Las buenas empresas van más allá y lograr despojarnos de toda inteligencia posible, que, para pensar, está el algoritmo que ellos han creado.

La economía será digital, o no será. El futuro de la humanidad está ahí.