Los desafortunados

por | mayo 10, 2020

En el sector formal e informal de la economía guatemalteca los trabajadores se buscan la vida como pueden, o como los dejan, dependiendo de qué lado de la informalidad se encuentren. En sector formal los llaman de distinta manera, siempre evitando utilizar la palabra trabajadores, así que se han inventado nombres tan exuberantes como “colaboradores”, “asociados” y el más rimbombante de todos “aliados estratégicos”. En el segundo sector están los mil usos, los invisibles, los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo como les llamaba Roque Dalton. A los primeros, si tienen suerte les pagan el salario mínimo, pero no les reconocen en muchos casos las horas extras, pues para eso, siempre apelando al imaginario mágico, les piden que den la milla extra. Otro eufemismo utilizado para enmascarar la explotación. Algunas ilustres empresas se dan el lujo de no pagar la cuota del IGSS, pese a los descuentos que le realizan al trabajador. A los trabajadores informales el propio presidente del país los llamo acarreados, pero los señoritos les dicen huevones, gente sin oficio, aprovechados, en fin, una serie de adjetivos utilizados con desprecio y odio de clase para referirse a los invisibles. Son en definitiva los que no pueden quedarse en casa, a veces ni casa tienen, y tienen que salir a buscarse la vida, sorteando la muerte.

Imagen Prensa Comunitaria