by

Los problemas reales y las falsedades

tomada de Prensa Libre
tomada de Prensa Libre

Una parte del CACIF se mostró contrario a la aprobación de los bonos, ahora avalados por la Junta Monetaria. Otra parte,  los constructores, la aplauden. Y no es para menos, dichos fondos se destinaran a las empresas constructoras, ya sea como pago de deuda o como obra nueva.

Esa bizantina discusión refleja el deterioro corrupto del sistema de financiamiento público. Los negocios que se hacen al amparo de una institucionalidad creada para beneficiar a los sectores económicos más poderosos, generan problemas por el reparto del botín y no importan los efectos negativos para el país que esto produce.

Comencemos por el principio. Lo ideal sería tener un esquema donde el gobierno determina el nivel del gasto de acuerdo a las prioridades en el combate a la pobreza, complementado con planes de desarrollo acordes a la situación que incluya una política que fomente las inversiones, el crecimiento y el empleo de calidad. Una política redistributiva. Para que eso sea posible, debe contar con un sistema fiscal adecuado y justo en donde los que más ganan contribuyan más, con el objetivo de financiar la política económica y el desarrollo. Si existe un desequilibrio fiscal, se podría recurrir al banco central antes que al endeudamiento.

Pero eso no existe en Guatemala. El actual sistema es perverso y anti social y retribuye al capital, el cual condiciona el sistema para su propio beneficio. El otrora prestigioso Banco de Guatemala dice en su informe “técnico” que los bonos no representan peligro para la estabilidad macroeconómica del país. ¿Eso justifica la deuda? Quizás si, pero no discute el destino, ni el uso, ni mucho menos la forma de adquirir dicha deuda. Y ahí su informe es parcial e insuficiente. Reflejando la sumisión del Banco al poder del capital.  

La política de estabilidad macroeconómica ha sido el sostén del crecimiento económico y el pilar del modelo neoliberal para la apropiación de la riqueza. Dado los resultados obtenidos, los más beneficiados por el modelo han sido los del sector financiero, el prestamista usurero del Estado. 

Por eso, resulta contraproducente pensar que el Banco Central deba tener como principal y único objetivo “la estabilidad de precios”. Al final una política que no logre reducir los niveles de pobreza en el país y que perpetué el sistema perverso de financiación pública, es el problema y no la solución.

¿Por qué el Estado tiene que prestar dinero cuando podría imprimirlo y crearlo?

La falta de recursos del Estado se explica por la negativa patológica del sector privado (la súper cúpula empresarial) para no pagar impuestos, lo cual raya en perversidad. Pero de esos problemas nadie quiere emitir opinión al respecto.

El otro aspecto nebuloso de está emisión de deuda es su orientación. Los fondos tienen como destino final las obras de infraestructura, cuyo manejo estará a cargo de Alejandro Sinibaldi, el delfín electoral de los patriotas. ”Son obras que nos hacen más competitivos” según las declaraciones del propio ministro.

El dinero de los bonos – Q3,5 millardos -, se empleará para pagar comisiones corruptas, contratos sobrevaluados, que servirán para financiar la campaña electoral del ministro Sinibaldi. Una financiación muy oportuna, bondadosa y corrupta que también salpica a otros partidos y muchos “líderes” políticos. 

El problema real es el perverso sistema de financiamiento público que nos lleva al abismo y compromete nuestro futuro, pero que nadie discute. Por eso, lo que planteamos como solución es algo sencillo y es contar con un Banco Central capaz de desempeñar la función de prestamista de última instancia y hacer pagar a los ricos los impuestos que les corresponde, con eso mucho de estos problemas estarían más que solucionados.  

O sea, desmantelar la política neoliberal que tanto daño nos ha provocado. Así no tendríamos que discutir más sobre está deuda ilegitima.

Facebook Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.