{"id":1012,"date":"2026-01-04T15:54:49","date_gmt":"2026-01-04T15:54:49","guid":{"rendered":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/?p=1012"},"modified":"2026-01-04T15:54:50","modified_gmt":"2026-01-04T15:54:50","slug":"analisis-urgente-sobre-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/analisis-urgente-sobre-venezuela\/","title":{"rendered":"An\u00e1lisis urgente sobre Venezuela"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Mario Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el mundo se repone de las celebraciones de fin de a\u00f1o, la realidad geopol\u00edtica ha descargado su primera y brutal sacudida en el coraz\u00f3n del continente americano. El ataque militar estadounidense contra Venezuela no es un hecho aislado; es el episodio m\u00e1s reciente en un siglo de intervenciones militares que han redefinido por la fuerza el destino de naciones y pueblos enteros, tal y como nos sucedi\u00f3 en Guatemala con la derrota de \u00c1rbenz en 1954.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, este acto trasciende la mera invasi\u00f3n militar per se y representa la materializaci\u00f3n violenta de una tensi\u00f3n latente que redefine instant\u00e1neamente el horizonte estrat\u00e9gico global y cuestiona directamente a la propia Naciones Unidas. Por qu\u00e9, lejos de la narrativa oficial de una operaci\u00f3n antinarc\u00f3tica, desnuda la apuesta despiadada del poder imperial, hacia la lucha por el control energ\u00e9tico, apuntando directamente a las mayores reservas de petr\u00f3leo del planeta como principal bot\u00edn econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la primera v\u00edctima de este sangriento episodio ha sido el derecho internacional, que, as\u00ed como est\u00e1n las cosas, dej\u00f3 de existir. El guion es reconocible, una potencia militar despliega fuerza abrumadora contra un Estado soberano bajo un pretexto ilegal, para forzar un cambio de r\u00e9gimen y apoderar as\u00ed de sus recursos naturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia ofrece paralelismos que no podemos olvidar; desde la intervenci\u00f3n en Guatemala, hasta las guerras en Irak, Siria, Afganist\u00e1n y ahora Venezuela. Sin embargo, la narrativa ha cambiado. Ahora no se habla de la lucha contra el comunismo, ni siquiera, contra el terrorismo. Ahora es un asunto m\u00e1s c\u00ednico, la lucha contra la droga. Por eso la coherencia de Washington se desmorona r\u00e1pidamente, mientras bombardea Caracas por \u00abtr\u00e1fico de drogas\u00bb, indulta a narcotraficantes convictos en su propio territorio y permite que el dinero del narcotr\u00e1fico sea \u201clavado\u201d en sus bancos, mientras que miles de personas mueren en sus calles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, est\u00e1 acci\u00f3n militar no tienen nada que ver con drogas. M\u00e1s bien, se realiz\u00f3 con el \u00fanico objetivo de tener el control de las vastas reservas de hidrocarburos de Venezuela. Y si se analiza objetivamente, al lograr una injerencia exitosa, les otorgar\u00eda a corporaciones estadounidenses una influencia sin precedentes sobre el mercado global, potencialmente controlando m\u00e1s de la mitad de las reservas probadas de crudo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no es pol\u00edtica exterior; es intimidaci\u00f3n organizada para reescribir una regla no escrita, los recursos nacionalizados que desaf\u00edan al hegem\u00f3n ser\u00e1n, tarde o temprano, objeto de despojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acci\u00f3n ha activado inmediatamente los mecanismos del nuevo orden bipolar. China y Rusia han condenado la agresi\u00f3n como una violaci\u00f3n flagrante del derecho internacional. Para Pek\u00edn, es un ataque directo a sus ingentes inversiones y acuerdos energ\u00e9ticos. Para Mosc\u00fa, representa un desaf\u00edo existencial a su influencia global y a su econom\u00eda, dado que el control estadounidense del crudo venezolano podr\u00eda usarse para deprimir los precios globales y estrangular econ\u00f3micamente a Rusia, con una afectaci\u00f3n directa a los presupuestos rusos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paralelamente, se evidencia la doble moral occidental. La tibia o ausente condena de la Uni\u00f3n Europea contrasta con su habitual ret\u00f3rica sobre un \u00aborden basado en reglas\u00bb, exponiendo que la alianza transatl\u00e1ntica prima sobre el derecho internacional. Peor a\u00fan, las declaraciones de Trump amenazando a Colombia y sugiriendo \u00abhacer algo\u00bb en M\u00e9xico indican que Venezuela podr\u00eda ser solo el primer blanco en una campa\u00f1a de reafirmaci\u00f3n hegem\u00f3nica en el patio trasero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nivel local, el t\u00edmido y prudente pronunciamiento de Bernardo Ar\u00e9valo, no solo revela la sumisi\u00f3n de este gobierno, tambi\u00e9n muestras lo l\u00edmites impuestos al mandatario y que est\u00e1n presentes en cada actuaci\u00f3n que tiene en el \u00e1mbito internacional, todo para evitar da\u00f1ar o molestar a Trump.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ataque a Venezuela debe asumirse como un punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rico. El mundo cruza un umbral donde la prohibici\u00f3n del uso de la fuerza, piedra angular de la Carta de la ONU, ha sido ignorada por una potencia permanente del Consejo de Seguridad. El principio queda herido de muerte. Es importante remarcar el mensaje enviado a China: \u00abno entres en mi patio trasero\u00bb. La advertencia para los BRICS tambi\u00e9n es clara, el poder duro estadounidense actuar\u00e1 sin frenos donde perciba ventaja o sus intereses se vean limitados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El futuro de Venezuela ahora resulta incierto. El escenario m\u00e1s probable es una sucesi\u00f3n constitucional interna que mantenga el statu quo del poder chavista, pero bajo una presi\u00f3n extrema para conceder acceso petrolero. Sin embargo, la humillaci\u00f3n nacional y la sospecha de traici\u00f3n podr\u00edan generar inestabilidad interna, resistencias fragmentadas y un conflicto prolongado que Washington tom\u00f3 en cuenta o est\u00e1 subestimando. La misma admisi\u00f3n de Donald Trump sobre la impopularidad de figuras opositoras como Mar\u00eda Corina Machado revela que la democracia siempre se utiliza como pretexto, no como prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso nos acercamos al escenario m\u00e1s peligro, que es, un mundo donde la fuerza bruta se institucionaliza. El ataque a Venezuela revela la esencia de un imperio en fase de crisis, un poder que ya no distingue entre seguridad o inter\u00e9s econ\u00f3mico, entre derecho y fuerza militar descontrolada. Ning\u00fan imperio ha derrocado m\u00e1s gobiernos mientras daba lecciones de estabilidad; ninguno ha quemado m\u00e1s aldeas mientras invocaba la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peligro \u00faltimo no reside solo en las armas, sino en la creencia dogm\u00e1tica de que solo una naci\u00f3n tiene el derecho moral a usarlas. Al bombardear Caracas, Estados Unidos no busca solo el petr\u00f3leo; busca reafirmar su poder\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El a\u00f1o 2026 amanece bajo la sombra de una pregunta que define nuestro tiempo, \u00bflograr\u00e1 una comunidad global desunida detener a quien pretende definir el futuro con el lenguaje de la guerra, o aceptar\u00e1 pasivamente esta nueva y violenta normalidad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta determinar\u00e1 si el derecho internacional ha muerto realmente, o si su defensa resurge precisamente cuando m\u00e1s lo necesita la humanidad para preservar su propia existencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mario Rodr\u00edguez Mientras el mundo se repone de las celebraciones de fin de a\u00f1o, la realidad geopol\u00edtica ha descargado su primera y brutal sacudida en el coraz\u00f3n del continente americano. 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