{"id":958,"date":"2025-12-16T16:47:24","date_gmt":"2025-12-16T16:47:24","guid":{"rendered":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/?p=958"},"modified":"2025-12-16T17:08:32","modified_gmt":"2025-12-16T17:08:32","slug":"de-la-kastrastofe-progresista-chilena-al-futuro-de-arevalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/de-la-kastrastofe-progresista-chilena-al-futuro-de-arevalo\/","title":{"rendered":"De la Kastrastofe progresista chilena al futuro de Ar\u00e9valo"},"content":{"rendered":"\n<p>Mario Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>Chile ha sido el \u00faltimo de los gobiernos progresistas del continente que pierde el poder, y la derrota de Gabriel Boric est\u00e1 provocando un terremoto pol\u00edtico de consecuencias a\u00fan inciertas para los pa\u00edses que tendr\u00e1n elecciones en los pr\u00f3ximos a\u00f1os y tienen gobiernos progresistas, como el caso de Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Antonio Kast gan\u00f3 con el 58.1% de los votos. \u00c9l es abogado, cat\u00f3lico fundamentalista, reivindicador expl\u00edcito del legado pinochetista y un neoliberal fascista, admirador de Milei y de Trump. Kast supero de manera rotunda a la candidata de la coalici\u00f3n de izquierda Jeannette Jara. Los resultados no dejan espacio para los matices y son claros, Pinochet regresa a La Moneda con una fuerza inesperada, lo que muchos no se atrev\u00edan a pronosticar.<\/p>\n\n\n\n<p>Kast no solo gan\u00f3, lo hizo con contundencia. En su discurso de victoria, omiti\u00f3 cualquier menci\u00f3n a la democracia deliberativa o a los mecanismos de participaci\u00f3n, lo que, de entrada, rompe con la consigna progresista y confronta la tibieza de la izquierda progre. En otras palabras, Kast no promete futuro. Promete castigo. Quiere revancha o venganza. \u201cChile necesita orden\u201d, repiti\u00f3 durante la campa\u00f1a y ahora con su triunfo expone su catecismo reaccionario con total descaro. Eso significa que el Estado no educar\u00e1, vigilar\u00e1. No integrar\u00e1, excluir\u00e1. No transformar\u00e1, castigar\u00e1. No regular\u00e1, proteger\u00e1 al capital, como siempre se hizo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, apel\u00f3 a Dios, fiel al mandado de manipular la fe que predomina en la pol\u00edtica del continente y dej\u00f3 entrever su voluntad de usar la ley para perseguir a la oposici\u00f3n y desmontar, uno a uno, los avances conquistados por los movimientos sociales en las calles, como que si la protesta social fuera un crimen y no un s\u00edntoma de la inconsistencia del sistema econ\u00f3mico. Su ret\u00f3rica no es solo conservadora, es abiertamente hostil hacia la democracia y hacia cualquier forma de disidencia. Es el fascismo del pinochetismo resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Kast no gan\u00f3 por carisma. Tampoco por programa. Gan\u00f3 porque su discurso reflej\u00f3 sin ambig\u00fcedades lo que los chilenos esperan de un gobierno fuerte, cansado de promesas ambiguas y liderazgos difusos. Mientras Boric ped\u00eda \u201cdi\u00e1logo\u201d, Kast ofrec\u00eda \u201corden\u201d. Mientras Jara hablaba de \u201cderechos\u201d, Kast hablaba de \u201cley\u201d. En tiempos de incertidumbre, la claridad, aunque sea autoritaria, demuestra ser m\u00e1s efectiva que la complejidad bien intencionada. Porque la alternativa no se construye con tono amable, sino con poder simb\u00f3lico, ese que luego se traduce en bienestar para la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero este resultado no es un fen\u00f3meno aislado. Es la culminaci\u00f3n de un proceso de desgaste y desencanto de las masas sociales que confiaron en las opciones de izquierda, y, sobre todo, de una profunda incapacidad de los gobiernos progresistas latinoamericanos para construir una alternativa cre\u00edble al modelo que dicen combatir. Gobernantes que han llegado con la esperanza de un pueblo en las espaldas para cambia el rumbo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y social de sus pa\u00edses, pero asumen la gesti\u00f3n de las pol\u00edticas neoliberales como prioridad, supuestamente para respetar o mantener la apariencia de democracia institucional que dicen respetar.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel Boric, el presidente que lleg\u00f3 con la promesa de un \u201cChile digno\u201d, termin\u00f3 su mandato vac\u00edo de liderazgo, atrapado en una socialdemocracia tibia y sin relato movilizador y sin respaldo popular. Su gesti\u00f3n estuvo marcada por la moderaci\u00f3n extrema y la renuncia a pol\u00edticas transformadoras, se pleg\u00f3 sin convicci\u00f3n alguna a la gesti\u00f3n institucional de un Chile construido por el dictador y con ello allan\u00f3 el camino para que, en un contexto de polarizaci\u00f3n y malestar, triunfara la voz m\u00e1s dura y nost\u00e1lgica de la derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo llegamos aqu\u00ed? La respuesta est\u00e1, en gran medida, en la izquierda misma y en su liderazgo que demostr\u00f3 que no est\u00e1 a la altura de las circunstancias y que se nota en los reiterativos fracasos de gobiernos de izquierda en todo el continente. Desde Chile hasta Argentina, pasando por Ecuador, Bolivia y Honduras, los gobiernos progresistas han insistido en aferrarse a una \u201cdemocracia liberal de manual\u201d mientras manten\u00edan, en la pr\u00e1ctica, las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales que prometieron cambiar. Ese doble discurso de izquierda neoliberal, o c\u00f3mo dec\u00eda el recordado Mario Roberto Morales, la izquierda rosada, que en los hechos al llegar al poder profundiz\u00f3 las pol\u00edticas de exclusi\u00f3n, les dio continuidad a las medidas neoliberales y ha dado prioridad al mercado, excluyendo al Estado de su papel regulador, mientras se protege a los grandes capitales. Todo en su conjunto explican porque la derecha est\u00e1 regresando al poder en el continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Este ciclo recompone el mapa pol\u00edtico del continente, en medio de una ofensiva b\u00e9lica de Estados Unidos para preservar su patio trasero, la izquierda en Latinoam\u00e9rica nunca termina de aprender. Boric pens\u00f3 que con no ser Pinochet bastaba. Lo mismo que Fern\u00e1ndez en Argentina, que con dejar atr\u00e1s a Macri era suficiente. Algo similar le sucede a Bernardo Ar\u00e9valo en Guatemala. \u00c9l y su partido siguen pensando que con no parecerse a Jimmy Morales y Alejandro Giammattei ya gano, mientras esos impresentables corruptos siguen moviendo los hilos de la pol\u00edtica, incluso el primero con pasaporte diplom\u00e1tico se re\u00fane con presidentes y promete compromisos de Estado con total impunidad, sin que canciller\u00eda diga o haga algo al respecto. Esa es la izquierda que tenemos. La que se especializ\u00f3 en ganar elecciones, como milagro de la democracia, pero sin alma para responder a las demandas sociales. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda olvido una lecci\u00f3n elemental, el capital no negocia con quien le pide permiso para gobernar. Negocia con quien le impone condiciones. Por eso, en Guatemala la derecha se encuentra en una campa\u00f1a de conspiraci\u00f3n permanente, incluso desde antes de asumir Bernardo Ar\u00e9valo el poder, prepar\u00f3 su maquinaria de medios, jueces, operadores pol\u00edticos y empresarios para destruir este gobierno, que lleg\u00f3 con buenas intenciones, pero que nunca ha podido ejercer el poder real, no porque existiera una fiscal corrupta, ni por tener a la patronal en contra. Simplemente porque renunci\u00f3 a ejercer ese poder y prefiri\u00f3 refugiarse en la protecci\u00f3n de la embajada de Estados Unidos, para gestionar de forma tutelada, lo \u00fanico que le permiten gestionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto no queremos decir que Ar\u00e9valo y Boric fueran traidores. Solo se debe reconocer que ambos mandatarios equivocaron el camino. Boric no vendi\u00f3 al movimiento estudiantil, ni pact\u00f3 con los verdugos del pasado. Pero hizo algo peor, desde la perspectiva de la historia y el futuro pol\u00edtico del pa\u00eds, fue t\u00edmido, no actu\u00f3 cuando debi\u00f3 hacerlo. Una timidez que se visti\u00f3 de humildad, que se disfraz\u00f3 de realismo, que incluso \u00e9l mismo se autoproclam\u00f3 con \u201cmadurez pol\u00edtica\u201d suficiente para afrontar el reto de gobernar un pa\u00eds fragmentado por las pol\u00edticas neoliberales que impuso la dictadura, pero termin\u00f3 cediendo por incapacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo sucede con Ar\u00e9valo. La timidez en el poder no es virtud; es una rendici\u00f3n anticipada. Boric gobern\u00f3 como si el cambio estructural fuera un ruido inc\u00f3modo en una cena formal, algo que se disculpa, se suaviza, se pospone, hasta que ya no hay nada que transformar porque todo ha vuelto a su lugar y el tiempo se ha terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ar\u00e9valo y su gobierno no son corruptos. No se trafican con influencia a cambio de favores, tampoco se hace negocios con la obra p\u00fablica con sobres bajo la mesa. Su pecado es m\u00e1s sutil y tambi\u00e9n m\u00e1s letal, es dubitativo con el enemigo, es d\u00e9bil y temeroso a la hora de ejercer el poder, otorga muchas concesiones esperando que prevalezca el sentido com\u00fan y el bienestar de la gente, cuando los corruptos y la mafia lo que buscan son preservar sus intereses personales por sobre todas las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ar\u00e9valo gobierna con la indecisi\u00f3n de quien hereda un reloj roto y, en lugar de arreglarlo, se dedica a explicar por qu\u00e9 no puede hacer las cosas para las cuales fue electo, a contar los d\u00edas, en espera que termine el per\u00edodo de la fiscal general y a participar como observador en las comisiones de postulaci\u00f3n, para preservar el proceso y validar sus resultados, mientras el tiempo sigue pasando, aferrado a la idea que la democracia permitir\u00e1 el cambio de la fiscal general, porque as\u00ed est\u00e1 instituido. Lo peor de todo, con esto Ar\u00e9valo demuestra mucha ingenuidad. Cree, con una fe casi religiosa, que un Estado capturado por \u00e9lites mafiosas, redes judiciales corruptas y corporaciones transnacionales criminales, que operan con total impunidad y protecci\u00f3n, se puede reformar el Estado utilizando el aparato de justicia cooptado y actuando con pura decencia, apelando a la conciencia de las personas y a las reglas de procedimiento que una y otra vez son vulneradas por las mafias.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia no castiga a quien pierde luchando. Castiga a quien pudo pelear y eligi\u00f3 asumir el rol institucionalista. Como si la historia latinoamericana no hubiera demostrado, una y otra vez, que el poder no se comparte, se disputa. Y cuando se entra al campo de batalla con el manual de buenas costumbres en vez de un proyecto de transformaci\u00f3n, lo \u00fanico que se logra es hacerle el favor al enemigo. O como dicen los terroristas de una mal llamada fundaci\u00f3n que ofrecen exilio o c\u00e1rcel para los opositores, mientras Ar\u00e9valo los nombra embajadores o representantes del Estado en puestos claves, para respetar, supuestamente la carrera del funcionario, que abiertamente conspir\u00f3 para derrocarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos errores est\u00e1n abriendo la puerta de par en par a la derecha autoritaria que retoma, paso a paso, los pa\u00edses del continente. Boric no estuvo a la altura, pero tampoco lo est\u00e1n otros l\u00edderes de la regi\u00f3n, como la confrontaci\u00f3n que sucedi\u00f3 en Bolivia con el triste espect\u00e1culo que dieron Evo Morales y Luis Arce. Lo mismo ocurre ahora en Honduras, y con Ar\u00e9valo en Guatemala. Qui\u00e9n, con la noble intenci\u00f3n de fortalecer la democracia y luchar contra la corrupci\u00f3n, prefiere aferrarse a la idea de preservar las mismas reglas que los corruptos imponen y renunciar as\u00ed a ejercer el poder, pero manteniendo intacta la institucionalidad cooptada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gobiernos de izquierda en el continente no transforman, los que a\u00fan existen, tratan de sobrevivir. Los que fueron derrotados, ya sea en las urnas o en golpes de estado, ahora, sus lideres est\u00e1n presos o en el exilio. Por eso duele y mucho lo f\u00e1cil que la derecha est\u00e1 retomando el poder en el continente. Y si eso no es una advertencia, es al menos es una iron\u00eda tr\u00e1gica; los herederos de la revoluci\u00f3n est\u00e1n entregando el pa\u00eds a los herederos de la dictadura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de asedio, la tibieza se paga cara. Y Am\u00e9rica Latina est\u00e1 pagando el precio de una izquierda que, por miedo a ser tildada de radical, perdi\u00f3 la capacidad de entusiasmar a sus bases y de defender con firmeza los principios que dec\u00eda sostener.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido en Chile es una <strong>kastr\u00e1stofe. <\/strong>Demuestra que, cuando el progresismo abdica de su car\u00e1cter transformador, el espacio lo ocupa, sin complejos, una derecha dispuesta a revivir los fantasmas m\u00e1s oscuros de nuestra historia. El pinochetismo ha vuelto. Y lo hace con Milei de vecino, Bolsonaro dispuesto a pasar la estafeta a su hijo en Brasil, mientras que Estados Unidos, con su nueva estrategia de seguridad nacional, recupera su patio trasero y regresa a trav\u00e9s de la dictadura, y tambi\u00e9n de la democracia liberal, a predominar. <\/p>\n\n\n\n<p>En Guatemala, posiblemente pasaremos a una Guatepeor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mario Rodr\u00edguez Chile ha sido el \u00faltimo de los gobiernos progresistas del continente que pierde el poder, y la derrota de Gabriel Boric est\u00e1 provocando un terremoto pol\u00edtico de consecuencias a\u00fan inciertas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":960,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,5],"tags":[170,271,56,274,273,275],"class_list":["post-958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-politica","tag-arevalo","tag-boric","tag-elecciones","tag-izquierda","tag-kast","tag-progresismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":959,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/958\/revisions\/959"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/media\/960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/catarsis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}