{"id":1195,"date":"2025-07-28T12:36:15","date_gmt":"2025-07-28T12:36:15","guid":{"rendered":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/?p=1195"},"modified":"2025-07-28T12:36:15","modified_gmt":"2025-07-28T12:36:15","slug":"el-juego-de-suma-cero-de-la-union-europea-contra-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/2025\/07\/28\/el-juego-de-suma-cero-de-la-union-europea-contra-china\/","title":{"rendered":"El juego de suma cero de la Uni\u00f3n Europea contra\u00a0China"},"content":{"rendered":"\n<p>Publicado por @nsanzo<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa vieja China en el extremo del mundo ha sobrevivido con su constituci\u00f3n semimong\u00f3lica como una ruina de remota antig\u00fcedad. (\u2026) Este pueblo, como algunos otros de la tierra, se ha detenido a mitad de camino en su proceso educativo, qued\u00e1ndose, en cierta manera, en la ni\u00f1ez porque la maquinaria de una moral mecanizada impidi\u00f3 para siempre una libre evoluci\u00f3n del esp\u00edritu y en el Imperio desp\u00f3tico no apareci\u00f3 ning\u00fan otro Confucio\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>-Johann Gottfried Herder (1744-1803)<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLos chinos son considerados como un pueblo menor de edad, y sus costumbres revelan falta de independencia. Con toda la grandeza de su emperador, el pueblo chino se desprecia a s\u00ed mismo, y m\u00e1s a\u00fan que lo desprecian los otros. Hay en los chinos esa conciencia de la abyecci\u00f3n, de la que ya hemos hablado antes. La gran inmoralidad de los chinos guarda \u00edntima relaci\u00f3n con esta abyecci\u00f3n. Son sumamente inclinados al robo y astutos, como los indios; son, adem\u00e1s, de \u00e1gil complexi\u00f3n y muy h\u00e1biles en toda suerte de manejos de las manos. Son conocidos por enga\u00f1ar donde pueden; el amigo enga\u00f1a al amigo y ninguno lo toma a mal, si el enga\u00f1o fracasa o llega a su conocimiento. Proceden en esto de un modo ladino y taimado, de manera que los europeos han de mirarse much\u00edsimo en el trato con ellos\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>-Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831)<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl orientalismo\u201d, dec\u00eda Edward Said, \u201cno es una fantas\u00eda que cre\u00f3 Europa acerca de Occidente, sino un cuerpo de teor\u00eda y pr\u00e1ctica en el que, durante muchas generaciones, se ha realizado una inversi\u00f3n considerable. Debido a esta continua inversi\u00f3n, el orientalismo ha llegado a ser un sistema para conocer Oriente, un filtro aceptado que Oriente atraviesa para penetrar en la conciencia occidental\u201d. El intelectual palestino-estadounidense a\u00f1ad\u00eda que ese concepto no distaba mucho de \u201cla idea de Europa, una noci\u00f3n colectiva que nos define a <em>nosotros<\/em> europeos, contra todos <em>aquellos<\/em> no europeos y se puede decir que el componente principal de la cultura europea es precisamente aquel que contribuye a que esta cultura sea hegem\u00f3nica tanto dentro como fuera de Europa: la idea de una identidad europea superior a todos los pueblos y culturas no europeas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta percepci\u00f3n del <em>otro<\/em> es dif\u00edcil no recordar aquella declaraci\u00f3n de Josep Borrell cuando a\u00fan era el l\u00edder de la diplomacia europea. \u201cEuropa es una jard\u00edn. Hemos construido un jard\u00edn. Todo funciona. Es la mejor combinaci\u00f3n de libertad pol\u00edtica, prosperidad econ\u00f3mica y cohesi\u00f3n social que la humanidad ha sido capaz de construir. Las tres cosas juntas\u201d, afirm\u00f3 Borrell para contrastar ese jard\u00edn de la Uni\u00f3n Europea con el resto del mundo antes de a\u00f1adir que \u201cel resto del mundo no es exactamente un jard\u00edn. Gran parte del resto del mundo es una jungla y la jungla podr\u00eda invadir el jard\u00edn\u201d. El entonces Alto Representante para la Pol\u00edtica Exterior y de Seguridad de la Uni\u00f3n Europea tom\u00f3 prestada la analog\u00eda de uno de los <em>neocon <\/em>m\u00e1s conocidos, Robert Kagan, cofundador del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, en cuyo libro de 2018 sentencia que \u201cla jungla vuelve a crecer\u201d. La l\u00f3gica de Kagan coincide con la de Borrell en el \u00e9nfasis del mantenimiento del <em>statu quo<\/em> ante un evidente cambio, aunque difiere en parte de los hechos concretos. Frente a las palabras de Borrell, que en gran parte se refer\u00edan a la cuesti\u00f3n del intento europeo de reducir la inmigraci\u00f3n de pa\u00edses que considera inferiores, Kagan pretende volver a los tiempos del <em>fin de la historia<\/em> para tratar de mantener lo que define como el orden liberal internacional, en realidad la versi\u00f3n creada por y para Estados Unidos despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y que ha tratado de imponer por medio de guerras, golpes de estado o del simple ordeno y mando m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 90, el momento unipolar del consenso de Washington, cuando la hegemon\u00eda pol\u00edtica, econ\u00f3mica, militar y cultural de Estados Unidos eran apabullantes, el ahora defensor de Azov Francis Fukuyama pregonaba <em>el fin de la historia<\/em>. Occidente hab\u00eda ganado la Guerra Fr\u00eda, Gorbachov hab\u00eda entregado la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a los intereses del capital, Estados Unidos pod\u00eda intervenir para evitar una victoria electoral comunista y los <em>Chicago boys<\/em> ayudaban a Igor Gaidar y Anatoly Chubais a dejar el patrimonio del pueblo sovi\u00e9tico el manos de los clanes que construir\u00edan la nueva Rusia, ni liberal ni democr\u00e1tica, pero s\u00ed capitalista. Dando la raz\u00f3n en parte a Fukuyama, la l\u00f3gica capitalista, en la que han entrado tambi\u00e9n pa\u00edses que, como China, se aferran a la econom\u00eda planificada como forma de preservar su soberan\u00eda, se ha impuesto en todo el planeta. Sin embargo, como muestra la preocupaci\u00f3n de Kagan y otros lobistas estadounidenses y europeos, la democracia liberal, el <em>orden internacional basado en reglas<\/em> que Occidente puede aplicar o exigir su aplicaci\u00f3n selectivamente dependiendo de las circunstancias y los enemigos de cada momento, ha sido retada por una serie de potencias definidas como <em>revisionistas<\/em> y que suponen un peligro para el orden establecido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl sistema econ\u00f3mico internacional en el que han operado la mayor\u00eda de los pa\u00edses en los \u00faltimos 80 a\u00f1os se est\u00e1 reseteando, marcando el inicio de una nueva era para el mundo. Las normas existentes se est\u00e1n poniendo en tela de juicio, mientras que todav\u00eda no han surgido otras nuevas\u201d, escrib\u00eda en abril, cuando acababa de comenzar la guerra comercial de Donald Trump y su administraci\u00f3n contra el resto del mundo, Pierre-Olivier Gourinchas, Consejero Econ\u00f3mico y Director del Departamento de Estudios del FMI. Esa l\u00f3gica econ\u00f3mica, que marca las relaciones comerciales entre las diferentes potencias y bloques, es tambi\u00e9n la base sobre la que se construyen las relaciones pol\u00edticas y geopol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En las condiciones actuales de subordinaci\u00f3n a los intereses pol\u00edticos estadounidenses, algo que se ha evidenciado recientemente en la aceptaci\u00f3n por parte de todos los miembros de la OTAN del aumento del gasto militar al nivel exigido por Donald Trump, el margen de maniobra europeo se limita a aquello que no vaya a molestar a Washington. A la voluntad del trumpismo de utilizar el poder duro y las amenazas al estilo mafioso para obligar a los pa\u00edses, fundamentalmente a los aliados, contra los que dispone de herramientas de presi\u00f3n m\u00e1s claras, a seguir el camino establecido hay que a\u00f1adir la especial necesidad europea de contentar al l\u00edder estadounidense, principal estrategia para lograr concesiones en lo que respecta a la cuesti\u00f3n ucraniana. Bruselas, Londres, Par\u00eds y Berl\u00edn no pueden permitirse enfadar a Donald Trump, que adem\u00e1s de los aranceles, dispone de la carta de limitar el suministro militar para Ucrania en caso de sentirse ofendido. Esta situaci\u00f3n afecta especialmente a la capacidad europea de mantener unas relaciones racionales con el principal oponente de Washington, el \u00fanico pa\u00eds que, por su tama\u00f1o y potencial, puede rivalizar con Estados Unidos, no solo en t\u00e9rminos geopol\u00edticos, como lo hac\u00eda la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, sino tambi\u00e9n en t\u00e9rminos econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p>Planteando las circunstancias como un <em>juego de suma cero<\/em> en el que el ascenso de un pa\u00eds implica necesariamente un prejuicio para otro, Estados Unidos y sus socios europeos tratan de mantener el control en las relaciones, imponi\u00e9ndose como si los equilibrios de poder no hubieran cambiado en los \u00faltimos treinta a\u00f1os. \u201cA medida que nuestra cooperaci\u00f3n ha aumentado, tambi\u00e9n lo han hecho los desequilibrios\u201d, afirm\u00f3 \u00darsula von der Leyen en el marco de la visita de las autoridades de la Uni\u00f3n Europea a China para conmemorar los 50 a\u00f1os de relaciones econ\u00f3micas, un tiempo en el que Bruselas no ha comprendido que su peso pol\u00edtico y econ\u00f3mico se ha reducido y que el equilibrio de poder se ha invertido completamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cChina ya no es lo que era hace 120 a\u00f1os, cuando las potencias extranjeras pod\u00edan forzar su entrada con armas de fuego. Ciertos individuos conspiradores en la pol\u00edtica, la academia y los medios de comunicaci\u00f3n deber\u00edan pens\u00e1rselo dos veces si creen que pueden lanzar difamaciones sin sentido con impunidad\u201d, escribi\u00f3 en 2021 la hoy viceministra de Asuntos Exteriores de la Rep\u00fablica Popular China, Hua Chunying. La referencia era clara, el <em>siglo de la humillaci\u00f3n<\/em>, iniciado con la Primera Guerra del Opio, cuando el Imperio Brit\u00e1nico quiso aumentar los ingresos de su colonia m\u00e1s lucrativa, India, aquella a la que le rob\u00f3 la joya para su corona, imponiendo a China una apertura comercial en la que el opio ser\u00eda el principal producto. Despu\u00e9s vinieron la Segunda Guerra del Opio, el intento las potencias europeas de repetir su actuaci\u00f3n en \u00c1frica reparti\u00e9ndose China tras la Rebeli\u00f3n de los B\u00f3xers, la invasi\u00f3n japonesa o las d\u00e9cadas de desprecio en las que China ascend\u00eda econ\u00f3micamente convirti\u00e9ndose en la f\u00e1brica del mundo. China supo aprovecharse de su enorme poblaci\u00f3n, un sistema econ\u00f3mico centralizado y planificado y, sobre todo, de la voluntad occidental de desindustrializarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Para sorpresa de Occidente, cuya imagen del pa\u00eds no ha cambiado desde que los grandes intelectuales del Romanticismo alem\u00e1n vieran en el lejano pa\u00eds un menor al que tutelar, China no solo ha conseguido crear un desarrollo que ha sacado de la pobreza a millones de personas -a costa del aumento de la desigualdad, aspecto a tener en cuenta en el futuro-, sino que la industria europea, anclada en el siglo XX, no puede competir con la china en mercados tan importantes como el de los veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Industrializada, con recursos naturales clave como las tierras raras y con acceso privilegiado a la energ\u00eda barata rusa, China se ha convertido en un rompecabezas para las autoridades europeas, que, pretendiendo que el siglo de la humillaci\u00f3n no termin\u00f3, siguen insistiendo, como ha hecho Kaja Kallas esta semana en que \u201cChina tiene que actuar sobre nuestras preocupaciones\u201d. \u201cApel\u00e9 a Beijing a buscar soluciones para reequilibrar nuestras relaciones econ\u00f3micas\u201d, insisti\u00f3 Kallas, dejando claro que su<em> preocupaci\u00f3n <\/em>es que la UE no puede competir con China. Lo que necesita <em>reequilibrarse <\/em>es la \u201cmentalidad europea\u201d, respondi\u00f3 Mao Ning, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China. Pero aun as\u00ed, Bruselas se permite el lujo de dar \u00f3rdenes a Beijing, no solo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos. A la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica, toda la representaci\u00f3n de la UE en China a\u00f1adi\u00f3 otro aspecto fundamental: la <em>orden <\/em>europea de que Beijing \u201cdeje de facilitar la guerra de Rusia contra Ucrania\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/slavyangrad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/2025-07-27_20-05-23.png\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/slavyangrad.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/2025-07-27_20-05-23.png?w=900\" alt=\"\" class=\"wp-image-32699\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La guerra de declaraciones contra China, que pese a haber presentado una hoja de ruta para la negociaci\u00f3n entre Rusia y Ucrania que comienza con un punto dedicado a \u201cla integridad territorial de todos los pa\u00edses\u201d ha sido siempre rechazada como actor posible para una negociaci\u00f3n, en la que los pa\u00edses europeos solo quieren ver a Estados Unidos, no es nueva. \u201cChina es una facilitador clave de la guerra de Rusia\u201d, denunci\u00f3 Kallas hace unos meses, concretamente en el momento en el que aument\u00f3 el enfrentamiento entre Estados Unidos y China por los aranceles.<\/p>\n\n\n\n<p>Las quejas europeas, en parte compartidas por Estados Unidos, pueden resumirse en dos: la continuaci\u00f3n de la adquisici\u00f3n china de productos energ\u00e9ticos rusos, que permiten a Mosc\u00fa mantener su nivel de ingresos, necesarios para la estabilidad econ\u00f3mica que precisa una guerra que, al contrario que Ucrania, tiene que costear y el suministro comercial chino de productos llamados duales, con uso tanto civil como militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Coincidiendo con la visita europea a China, de forma que evidentemente no es casual, <em>Reuters <\/em>publicaba la semana pasada que \u201cseg\u00fan tres funcionarios de seguridad europeos y documentos revisados por <em>Reuters<\/em>, motores fabricados en China se est\u00e1n enviando de forma encubierta a trav\u00e9s de empresas ficticias a un fabricante estatal de drones en Rusia, etiquetados como \u00abunidades de refrigeraci\u00f3n industrial\u00bb para evitar ser detectados tras las sanciones occidentales\u201d. Los pa\u00edses occidentales, que han destinado m\u00e1s de 140.000 millones de d\u00f3lares al suministro militar a Ucrania, esperan que Rusia no haga lo propio y movilice sus recursos para adquirir comercialmente -no en forma de donaci\u00f3n como los est\u00e1 obteniendo Ucrania- los bienes necesarios para producir las armas de las que ya dispon\u00eda o desarrollar las que est\u00e1n emergiendo en esta guerra como armas del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos env\u00edos han permitido al fabricante de armas ruso IEMZ Kupol aumentar su producci\u00f3n del dron de ataque Garpiya-A1, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea en octubre con el objetivo de interrumpir su cadena de suministro, seg\u00fan las fuentes y los documentos, que inclu\u00edan contratos, facturas y documentaci\u00f3n aduanera\u201d, a\u00f1ade <em>Reuters<\/em>, siempre sin precisar que esas sanciones que se espera que China cumpla son unilaterales y, por lo tanto, ni vinculantes ni legales.<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento en el que Estados Unidos presiona, a la vez, a Rusia y a China, es ingenuo pensar que Beijing vaya a abandonar, como se le exige desde Bruselas, a su aliado ruso. En su anterior visita a la UE, el ministro de Asuntos Exteriores de la Rep\u00fablica Popular China, Wang Yi, ya dej\u00f3 claro que Beijing no quiere ver a Rusia derrotada en Ucrania. Una alianza basada en intereses coyunturales, la relaci\u00f3n entre los dos pa\u00edses se basa m\u00e1s en las necesidades y compartir oponentes que en una amistad verdadera. De ah\u00ed que no pueda sorprender la argumentaci\u00f3n que China diera a la UE, como public\u00f3 el 4 de julio el <em>South China Morning Post<\/em>, que en caso de derrota rusa en Ucrania, Estados Unidos se centrar\u00eda completamente en su enfrentamiento con China.<\/p>\n\n\n\n<p>Queriendo creer que la relaci\u00f3n entre Rusia y China es m\u00e1s fr\u00e1gil de lo que la hacen las circunstancias y sobreestimando su poder de convicci\u00f3n, los pa\u00edses europeos siguen intentando convencer a Beijing de que abandone a su vecino y aliado. Y para convencer a China de las bondades de renunciar a comerciar con un mercado tan grande como el ruso o a la energ\u00eda que Mosc\u00fa suministra en condiciones privilegiadas ni siquiera renuncian a la pol\u00edtica de enfrentamiento econ\u00f3mico, al lenguaje del ultim\u00e1tum o a la amenaza de sanciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el mismo objetivo, pero con m\u00e1s herramientas a su disposici\u00f3n para obligar a Beijing a modificar su pol\u00edtica, Estados Unidos comparte gran parte de las ideas de la Uni\u00f3n Europea. \u201cExiste potencial para una reestructuraci\u00f3n profunda y significativa en la relaci\u00f3n entre Estados Unidos y China. El presidente Trump se ha comprometido a recuperar la industria de alta precisi\u00f3n en Estados Unidos, y a medida que recuperamos nuestra econom\u00eda industrial, China sigue estando extremadamente desequilibrada. Producen el 30 % de la producci\u00f3n industrial mundial. Creemos que deber\u00edan convertirse en una econom\u00eda m\u00e1s orientada al consumo\u201d, afirm\u00f3 el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent que, como Kaja Kallas o \u00darsula von der Leyen, no escasea en dar \u00f3rdenes que considera que Beijing debe seguir. \u201cSi est\u00e1n dispuestos a seguir este camino, podr\u00edamos hacerlo juntos. Adem\u00e1s, hay muchos otros temas que podemos abordar, como sus compras de petr\u00f3leo ruso o iran\u00ed sancionado, o diversos problemas de seguridad\u201d, a\u00f1adi\u00f3 Bessent. En otras palabras, si China quiere mejorar sus relaciones con Estados Unidos, debe centrarse en el mercado interno y reducir sus exportaciones, dejando m\u00e1s espacio para los productos estadounidenses, y dejar de adquirir petr\u00f3leo ideol\u00f3gicamente incorrecto de Rusia e Ir\u00e1n, limit\u00e1ndose al ideol\u00f3gicamente puro petr\u00f3leo de Estados Unidos o de sus aliados.<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario que sus socios europeos, Washington dispone del d\u00f3lar, moneda de reserva mundial, con lo que su capacidad de sancionar a pa\u00edses cuyas pol\u00edticas no son de su agrado aumenta notablemente. Es el caso de Brasil, contra quien Trump amenaza con unos aranceles del 50% si el poder judicial contin\u00faa procesando a Jair Mes\u00edas Bolsonaro por el intento de golpe de estado de 2023. Y es el caso de China e India, a quien est\u00e1 destinado el ultim\u00e1tum de 50 d\u00edas dado hace unos d\u00edas por Donald Trump, que implica aranceles del 100%, en la pr\u00e1ctica el cierre del mercado estadounidense, para los productos de aquellos pa\u00edses que, sin haber apoyado militarmente a Ucrania, sigan adquiriendo productos energ\u00e9ticos rusos. Visto como una m\u00e1s de las muchas acusaciones en su contra, China ha reaccionado con estoicismo a una amenaza que, otra vez, es compartida por Mosc\u00fa y Beijing. Sin querer admitir que acosar de la misma manera a las dos capitales no va a conseguir separarlas sino unirlas a\u00fan m\u00e1s, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea se aferran a la pol\u00edtica de sanciones y al realismo m\u00e1gico de querer ver la realidad en sus deseos.<\/p>\n\n\n\n<p>Muestra de cierta desesperaci\u00f3n son las palabras pronunciadas en una intervenci\u00f3n en <em>Fox News<\/em> por Matthew Whitaker, embajador de Estados Unidos en la OTAN. En un c\u00ednico ejercicio de proyecci\u00f3n, la parte que ha invertido 65.580 millones de euros (y que afirma que la cifra real es de 350.000 millones de d\u00f3lares) en el esfuerzo militar ucraniano acusa a la que simplemente ha seguido comerciando con su vecino y aliado y afirma que \u201cChina cree que est\u00e1 librando una guerra proxy a trav\u00e9s de Rusia\u2026 Quieren que nos involucremos en este conflicto para que no podamos concentrarnos en otras amenazas. Pero eso no suceder\u00e1. China debe rendir cuentas por subvencionar las matanzas que se est\u00e1n produciendo en el campo de batalla en Ucrania\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan sin comprender c\u00f3mo han dejado de ser capaces de imponer sus condiciones a un pa\u00eds al que siempre han visto con la mirada racista de quien se considera superior, Washington, Londres, Par\u00eds, Berl\u00edn y Bruselas siguen buscando la forma, de conseguir lo que quieren. En ocasiones con argumentos que resultan un insulto a la inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/slavyangrad.es\">https:\/\/slavyangrad.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por @nsanzo \u201cLa vieja China en el extremo del mundo ha sobrevivido con su constituci\u00f3n semimong\u00f3lica como una ruina de remota antig\u00fcedad. (\u2026) Este pueblo, como algunos otros de la tierra, se ha detenido a mitad de camino en su proceso educativo, qued\u00e1ndose, en cierta manera, en la ni\u00f1ez porque la maquinaria de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1196,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"saved_in_kubio":false,"footnotes":""},"categories":[3,1],"tags":[10,204,203,205,86],"class_list":["post-1195","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-china","category-mundo","tag-china","tag-europa","tag-oriente","tag-politica-exterior","tag-union-europea"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117.jpg",635,359,false],"thumbnail":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117-300x170.jpg",300,170,true],"medium_large":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117.jpg",635,359,false],"large":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117.jpg",635,359,false],"1536x1536":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117.jpg",635,359,false],"2048x2048":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117.jpg",635,359,false],"kubio-fullhd":["https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/16838284634596_thumb_635-e1753640174117.jpg",635,359,false]},"author_info":{"display_name":"CHadminChina","author_link":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/author\/chadminchina\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/category\/china\/\" rel=\"category tag\">China<\/a> <a href=\"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/category\/mundo\/\" rel=\"category tag\">Resto del mundo<\/a>","tag_info":"Resto del mundo","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1195","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1195"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1195\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1197,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1195\/revisions\/1197"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ciidgt.org\/gtchina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}