Un día para olvidar para el pacto de corruptos y especialmente para Consuelo Porras. Dos resoluciones judiciales y un testimonio que implica directamente a Jimmy Morales como uno de los responsables directos del caso de las niñas del hogar seguro.
Dos resoluciones judiciales dan como resultado que José Rubén Zamora continue en arresto domiciliario, mientras que otro juez levanta la sanción contra los magistrados titulares del Tribunal Supremo Electoral y estos retoman las funciones de sus cargos. Y como postre, Nery Ramos, ex director de la Policía Nacional Civil en tiempos de Jimmy Morales y ahora presidente del Congreso, implica directamente al expresidente Morales como responsable directo de la tragedia.
Debe ser duro vivir odiando al adversario político y despreciando la justicia, pero observar que pese a tener el control de la justicia y despreciar todo procedimiento ético, debe aceptar que la mayoría de casos han sido fabricados con el único propósito de castigar a los adversarios y defender a los corruptos.
Lamentablemente estos personajes no sienten vergüenza de nada. Más bien se sienten orgullosos de defender a tipos como Jimmy Morales, Miguel Martínez y Alejandro Giammattei, que, al margen de ser unos vulgares ladrones, han provocado tanto daño al país, que la justicia se quedará corta al momento de ser juzgados.
Debe ser contradictorio para ellos, vivir manoseando la justicia de esta manera y tener un fallo en contra. Ahora seguro emplearan más recursos tratando de revertir las resoluciones y proteger, aún más, al vulgar ladrón de Jimmy Morales. Al final, son igual que sus patrocinados, unos sinvergüenzas.

